De la burbuja inmobiliaria a la burbuja solar
Está demostrado que donde hay una oportunidad de negocio rápido, allí que más rápido se crea una burbuja, para ejemplo tenemos lo sucedido hace años con la burbuja del sector tecnológico y más recientemente con la explosión de la burbuja inmobiliaria.
El caso es que ahora mismo en España se está fraguando otra burbuja, como la relacionada con el sector de la energía solar. Se ha pasado de terrenos donde antes se plantaban verduras ó frutas a instalar paneles solares, en un número próximo a las 17.000 instalaciones, pasando en un año de 165 megavatios a una potencia actual de 593 megavatios.

Este boom ha sido propiciado por el Gobierno al facilitar con una de sus leyes, que los inversores se lanzáran a la inversión en estos huertos solares antes de que la retribución sea menor.Y es que el futuro está en este tipo de alternativa energética, pero con el hándicap de que hay más demanda de materiales para llevar a cabo estas instalaciones que existencias de éstos y que ahora mismo la rentabilidad de estos huertos no es lo suficiente como para proseguir incentivando su instalación con precios entre los 27,7 céntimos a 45,5 céntimos el kilovatio, en función del tamaño.
Para prevenir futuros daños económicos derivados de decisiones del Gobierno encaminadas a regular más eficientemente esta fuente de energía, las empresas del sector estarían a favor de reducir sus retribuciones entre un 10-15%.
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Imagen: Google
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Comentarios al artículo
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Fecha: May 16, 2008 at 7:22 am
[...] y siguen los ajustes dentro del sector inmobiliario y es que esto es lo que tienen las burbujas que cuando explotan se llevan por delante casi todo y solamente las empresas más fuertes suelen [...]
2
Fecha: May 17, 2008 at 7:55 am
Efectivamente. Se ha iniciado la economía burbuja.
Los que tienen dinero para invertir (fresco o prestado) están buscando a velocidad adsl dónde colocarlo.
Los terrenos, los pisos, los fondos, la bolsa, los minerales, los hidrocarburos, los cereales. Y ahora las renovables (fotovoltáica y eólica).Todo vale!
Fabricar esos paneles y montarlos tiene un coste medioambiental altísimo, sin contar con el impacto paisajístico que producen. La tecnología en la que se basan queda obsoleta muy deprisa, y tienen un ciclo de vida de 15 años. ¿Qué pasará después? A reciclarlos con dinero público. Muchas gracias.






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