Escrito por Tendenzias

Derivados financieros

Con el paso del tiempo, las entidades financieras ya sean bancos u otro tipo, han ido incorporando a su amplia variedad de productos comercializados, unos productos financieros que han recibido el nombre de derivados financieros o instrumentos derivados.

Así se ha pasado de poder realizar inversiones tan corrientes como la compra de las clásicas acciones que cotizan en bolsa, o contratar un fondo de inversión y por supuesto depósitos de ahorro a los derivados financieros, unos instrumentos de inversión complejos y de alto riesgo.

Los derivados financieros son un producto que tiene como peculiaridad el hecho de que su valor está ligado a la evolución del precio de otro activo o producto financiero, pudiendo encontrar múltiples activos de los que dependen y que reciben el nombre de activos subyacentes.

derivados financieros

Así, entre los activos subyacentes sobre los que están referenciados los derivados financieros podemos encontrar por ejemplo todo tipo de acciones aunque principalmente encontraremos acciones de empresas importantes, también pueden estar referenciados sobre todo tipo de materias primas como petróleo o el trigo… o estar ligados a índices bursátiles, renta fija, tipos de interés…

Si por algo destacan los derivados financieros es que su contratación requiere de una baja inversión a diferencia por ejemplo del desembolso que hay que hacer para comprar acciones pero además estos productos financieros también destacan por el elevado riesgo que conllevan ya que tanto las ganancias como las pérdidas pueden ser muy elevadas.

futuros

Pero la finalidad de los derivados financieros no es solamente la de inversión sino que también es la de especular dado el poco capital que se precisa y también la de reducir pérdidas a modo de cobertura para lo que se pueden utilizar instrumentos tan popularmente conocidos como los warrants o los futuros.

Las características principales de los derivados financieros son:
– Para su contratación, la inversión que hay que realizar es muy baja.
– Tienen una fecha de vencimiento.
– Su valor fluctúa en función del valor que experimenta el activo subyacente al que está referenciado.
– Además algunos derivados cotizan en bolsa o mercados secundarios como el MEFF o el CME.

Básicamente entre los tipos de derivados financieros que podemos encontrar, tenemos:

  • Futuros: instrumento derivado en los que no hay que desembolsar nada en el momento de su contratación aunque si hay que disponer de una garantía y en el momento del vencimiento del contrato, hay que ejecutar la operación al precio pactado.
  • Opciones: instrumento derivado en el que sí que hay que desembolsar inicialmente una pequeña prima y en algunos casos una garantía adicional pero en cambio, las pérdidas están limitadas. Además el comprador tiene el derecho y no la obligación a comprar o vender el activo subyacente en cuestión a un precio determinada.

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