España al borde de la deflación
0 votos

España al borde de la deflación

Desde que el Índice de Precios al Consumo marcara en el mes de julio los máximos históricos debido a las presiones inflacionistas que venía realizando principalmente el petróleo, hemos asistido a un proceso en el que la inflación en España ha ido disminuyendo a pasos agigantados al mismo ritmo que aumenta el paro, se contraía la economía, aumentaba la crisis económica.

deflacion

Y es que en solamente medio año hemos pasado del 5.3% a una tasa de inflación del 0.8% en el mes de enero del 2009 y aunque todavía no es definitiva si confirma que estamos al borde de la deflación porque aunque todavía no se han registrado tasas de variación negativas de los precios; se considera que técnicamente estamos en deflación cuando se dan dos trimestres consecutivos de descensos de los precios, algo que ya ha ocurrido.

Ante el exceso en la oferta de bienes que existe en la actualidad por la caída del consumo debido a la crisis económica, las empresas se están viendo obligadas a reducir los precios de los bienes que producen para no tener que acumular stocks y hacer frente a estos gastos también. Toda esta situación implica grandes males para la economía porque los consumidores no compran porque los precios están bajando y las empresas no producen porque no venden lo suficiente, teniendo que despedir a trabajadores para reducir costes y reduciendo sus beneficios o entrando en pérdidas. Se trata de una espiral de donde es muy difícil salir.

Más información en invertia

Imagen: Google

Deja tu comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

2 Comentarios

  1. apymereco dijo...

    No es aterrizaje suave.
    No es desaceleración.
    No es crecimiento negativo.
    No es crisis.
    No es estanflación.

    Ni siquiera es una depresión.

    Es la regresión!
    Ahora que el “conceto” lo registre un premio nobel de economía.
    Y los demás en casa del abuelo sin calefacción.