Cada vez más empresas recurren a una serie de servicios financieros y administrativos para que sea una empresa especializada la que se encargue de realizar todas las actividades relacionadas con los créditos y facturas de un cliente y a esto es lo que se le conoce como Factoring.
El Factoring es una actividad que realizan tanto empresas especializadas como entidades financieras a través de un contrato donde se pactan las características y servicios que se desean recibir:
- La empresa de Factoring será la que se encargue de cobrar las facturas pendientes de la empresa o empresario.
- A través del Factoring, la empresa demandante de este servicio u operación financiera puede recibir un anticipo en concepto de los derechos de cobro cedidos a la empresa especializada en prestar estos servicios a cambio de una comisión, es decir, actuaría como una fuente de financiación.

- En muchos casos se puede pactar que la empresa de Factoring sea la que se encargue de asumir el potencial riesgo de impago o de infravaloración del crédito si éste se ha hecho en moneda extranjera.
Las ventajas que el Factoring proporciona a la empresa demandante de este servicio entre otras serían las siguientes:
- Ahorro en costes materiales y humanos ya que no es necesario tener un departamento encargado del cobro de facturas….
- Mejora la liquidez de la empresa.
- Despreocupación a la hora de la posible insolvencia o no de un cliente.
Imagen: Google