Tras la decisión de mantener los tipos de interés en el 4% para intentar aportar algo de calma al mercado financiero y normalizar la situación tras las contínuas inyecciones de líquidez que se están llevando a cabo por parte del BCE y de la Reserva federal Americana.
El presidente del BCE Jean-Claude Trichet y compañía esperarán a ver como van saliendo los datos económicos a la hora de tomar una decisión en la próxima reunión aunque están convencidos de que sigue habiendo margen de maniobra para una subida de los tipos a pesar de las ocho subidas que llevamos desde diciembre del 2005.
Las inyecciones de liquidez están avaladas por un informe del BCE realizado para el comité de economía y finanzas de la Unión Europea en el que se destaca los riesgos para el crecimiento económico sí continúa o aumentan los problemas que están teniendo los bancos para prestarse dinero entre sí en el corto plazo.

Por su parte la Reserva Federal de Estados Unidos(Fed) realizó una operación de recompra de títulos por valor de 1452 millones de euros pero ni el BCE ni la Fed consiguieron que la semana no terminara con números rojos ya que las cifras de empleo que salieron en Estados Unidos con una destrucción de 4000 puestos de trabajo en agosto salió peor de lo esperado ya que se esperaba una formación de 110.000 empleos nuevos surgiendo el fantasma de una recesión y contagiando al resto de bolsas mundiales.
De hecho el Ibex 35 perdió un 4,2% en la semana, el DAX de Fráncfort perdió “solamente” ayer un 2,43%, el FTSE 100 de Londrés cedió un 2% y el Nikkei un 1%.
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