No todas las personas cuando van a una entidad financiera saben si pedir un préstamo o un crédito puesto que no estamos hablando de lo mismo y entre ambos conceptos existe diferencias.
Así un préstamo es una operación financiera por la que una persona o una entidad que recibe el nombre de prestamista y que por lo general será un banco o una caja de ahorros entrega a otra persona, llamada prestatario, una determinada cantidad de dinero.
Al recibir dicho préstamo, el prestatario tiene la obligación de devolver al prestamista el dinero recibido en los plazos acordados, ya sea en cuotas mensuales, trimestrales, anuales…, de manera que devolverá el importe recibido más unos intereses pactados en función del capital prestado.
El préstamo está destinado a la adquisición de un bien como un coche, una reforma de la vivienda… siendo el tipo de interés algo menor que si se solicita un crédito aunque si se trata de jóvenes o hasta incluso personas mayores, las entidades financieras suelen ofrecerles préstamos a tipos preferenciales.
Imagen: Definanzas