Qué es un autónomo societario y cuánto paga de Seguridad Social

Si eres autónomo y piensas constituir una sociedad mercantil, o no lo eres pero tienes esa idea rondando por la cabeza, debes conocer qué es y en qué consiste la figura del denominado autónomo societario. Quizá sea la primera vez que lo escuches, pero si estás planteándote la posibilidad de abrir una empresa (independientemente de […]

Si eres autónomo y piensas constituir una sociedad mercantil, o no lo eres pero tienes esa idea rondando por la cabeza, debes conocer qué es y en qué consiste la figura del denominado autónomo societario. Quizá sea la primera vez que lo escuches, pero si estás planteándote la posibilidad de abrir una empresa (independientemente de cualquiera que sea su forma jurídica y de su tamaño), entonces este artículo te interesa. ¿Qué es un autónomo societario y quién debe constituirse como tal? ¿Cuánto paga de cuota a la Seguridad Social?.

El autónomo Societario

Como probablemente sepas, un autónomo es un trabajador por cuenta propia, el cual organiza su trabajo con sus propios medios, y además lo lleva a cabo para su propio beneficio. Se diferencia del trabajador por cuenta ajena, por tanto, en que no está subordinado a unas directrices de parte de una empresa, y a que no sigue un horario determinado por ésta (cuestión aparte son los falsos autónomos, sobre los que de hecho te hemos hablado recientemente).

Por tanto, el autónomo está obligado a llevar a cabo una facturación, a emitir facturas por su trabajo (aunque estos sean servicios o ventas de productos), y seguir una contabilidad de acuerdo a comercio. Pero esto no le impide tener la posibilidad de constituir una determinada sociedad mercantil, y continuar siendo autónomo.

De hecho, cualquier particular que constituya una sociedad mercantil y tenga además un porcentaje mínimo del capital de la misma está obligado a darse de alta como autónomo societario.

¿Qué es un autónomo societario? ¿En qué consiste esta figura?

Básicamente podríamos definir al autónomo societario como un trabajador autónomo que ha constituido una sociedad mercantil. Es una figura que engloba a los trabajadores que desarrollan su actividad en una determinada empresa, de la cual -además- son también socios.

En este sentido, una de las formas más frecuentes en nuestro país de sociedad mercantil es la conocida como Sociedad Limitada, aunque en el caso de que únicamente haya un administrador y socio, entonces debe constituirse como Sociedad Limitada Unipersonal.

Autónomo y Pyme

¿Quién debe ser autónomo societario? ¿Qué requisitos se deben cumplir?

Deben darse de alta como autónomo quienes cumplan alguno de los siguientes supuestos:

  1. Quienes tengan al menos el 25% del capital de la empresa. Y, además, desarrollen labores de dirección o gerencia.
  2. Quienes tengan al menos el 33% del capital. Y, además, trabajen en ella.
  3. Quienes no tengan participaciones pero convivan con uno de los socios con el 50% del capital.

¿Cómo cobra el autónomo societario de la empresa? ¿Nómina o factura?

Todo dependerá de la función que ejerza dicho trabajador en la empresa, así como las características directas del trabajo que lleva a cabo en la misma. Es decir, si se trata de un mero administrador, y si su actividad es independiente -o no- de la de la sociedad.

Hace algunos años, hasta que Hacienda puso cartas en el asunto y especialmente tras la reforma de la ley del IRPF en el año 2015 (artículo 27.1), en las pequeñas empresas era muy común que el autónomo societario cobrara una nómina, de la misma manera que cualquier otro trabajador asalariado.

Pyme

Sin embargo, ante la confusión generada por dicha reforma del IRPF, la Dirección General de Tributos (DGT) tuvo que clarificar en qué supuestos el autónomo societario estaba obligado a emitir facturas a su propia sociedad (comunicaciones vinculantes V1147-15 y V1148-15).

Así, el autónomo societario está obligado a emitir facturas cuando lleva a cabo un trabajo independiente. Es decir, utiliza medios propios para realizar la actividad, su trabajo no se encuentra integrado en la estructura organizativa de la sociedad (como sí ocurre con cualquier asalariado), soporta el riesgo económico de su actividad y tiene responsabilidad contractual con sus clientes.

Aún cuando el autónomo societario no deba emitir facturas y cobre nóminas de la empresa, sí debe seguir dado de alta en el Régimen General de Trabajadores Autónomos (RETA), pagando sus cotizaciones como cualquier otro trabajador por cuenta propia.

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