Qué son los falsos autónomos y cómo puedes saber si eres uno

Mientras recientemente descubríamos de cuánto es la pensión media de un autónomo a día 19 de septiembre de 2019, cada vez es mayor el número de especialistas y expertos del sector que alertan acerca del incremento de los conocidos como falsos autónomos, especialmente después del caso de los ‘riders’ en el que el Juzgado de […]

Mientras recientemente descubríamos de cuánto es la pensión media de un autónomo a día 19 de septiembre de 2019, cada vez es mayor el número de especialistas y expertos del sector que alertan acerca del incremento de los conocidos como falsos autónomos, especialmente después del caso de los ‘riders’ en el que el Juzgado de lo Social número 19 de Madrid estimaba la demanda interpuesta por la Tesorería General de la Seguridad Social contra la empresa Deliveroo.

Falso autónomo

En aquella sentencia, se establecía que los más de 500 trabajadores de la citada empresa (conocidos como ‘riders’) estaban sujetos a una relación laboral. Por tanto, deben ser considerados como asalariados, y no como autónomos (como ocurría hasta el momento). Por tanto, de acuerdo a la resolución, estos ‘rides’ realizan «un trabajo personal en unas condiciones organizadas y dirigidas por la empresa, que es la única que controla la marca Deliveroo».

En este sentido, el pasado año el Consejo de Ministros aprobaba un real decreto con el que precisamente quería combatir el uso fraudulento del trabajador por cuenta propia, cuando -en realidad- lleva a cabo una labor por cuenta ajena. Es lo que, como te comentamos, se conoce como “falso autónomo”.

¿Qué es realmente un falso autónomo?

Básicamente podríamos definir al falso autónomo como un trabajador asalariado de una determinada empresa, “obligado” por ésta a convertirse en un autónomo. De esta forma, la citada compañía se ahorra costes de la Seguridad Social, así como posibles indemnizaciones en caso de despido.

Se trataría, en definitiva, de una especie de forma encubierta de un trabajador asalariado, que supone originalmente en un fraude de ley en la contratación por parte de la empresa que lleva a cabo este tipo de prácticas.

Nos encontramos, por tanto, ante un trabajador más de la empresa, que no desempeña ningún tipo de actividad por cuenta propia, aún a pesar de encontrarse encuadrado en la Seguridad Social como si efectivamente fuera un autónomo.

Debemos recordar la definición que la Seguridad Social realiza del trabajador autónomo: son las personas físicas que «realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena».

Qué es un falso autónomo

Y, a su vez, cuáles son los requisitos necesarios para ello:

  • Trabajadores mayores de 18 años que, de forma habitual, personal y directa, realizan una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción a contrato de trabajo.
  • Cónyuge y familiares hasta el segundo grado inclusive (en el caso de trabajadores del Sistema Especial de Trabajadores Autónomos, hasta el tercer grado) por consanguinidad, afinidad y adopción que colaboren con el trabajador autónomo de forma personal, habitual y directa y no tengan la condición de asalariados.

Sin embargo, en el caso del falso autónomo, se trata en realidad de un trabajador inscrito en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, pero que lleva a cabo sus servicios para una empresa como si fuera un trabajador por cuenta ajena. Por tanto, aunque es considerado como un autónomo, se trata de una situación falsa, puesto que no posee autonomía en su propio trabajo. Al contrario, depende de las directrices impuestas por parte del empresario, o de parte de la dirección de la dirección de la compañía para la que trabaja. En definitiva, actúa como si fuera un empleado más de la misma.

Nos encontramos, por tanto, ante una figura completamente ilegal, que se ha venido extendiendo en algunos ámbitos empresariales de forma extensiva en los últimos años.

¿Y por qué es algo ilegal? Muy sencillo: no se realizan las cotizaciones ni tributaciones de forma correcta, además de que es el propio empleado el principal perjudicado con este tipo de trabajos, puesto que el falso autónomo posee todas las desventajas y -también- las diferentes obligaciones fiscales de los trabajadores autónomos.

En definitiva, el único beneficiado con esta práctica es la empresa, dado que de esta manera se ahorran ingentes cantidades de dinero en pagos a la Seguridad Social.

También te puede interesar