¿Se puede hacer algo para reducir la depreciación de un coche?

La depreciación de un coche es un elemento fundamental en el precio de puesta a la venta de un determinado vehículo de segunda mano. Y consiste básicamente en la tasa a la que el vehículo pierde valor con el paso del tiempo. Si bien es cierto que cada coche está sujeto a esta depreciación, la […]

La depreciación de un coche es un elemento fundamental en el precio de puesta a la venta de un determinado vehículo de segunda mano. Y consiste básicamente en la tasa a la que el vehículo pierde valor con el paso del tiempo. Si bien es cierto que cada coche está sujeto a esta depreciación, la tasa relacionada directamente con la pérdida de valor varía enormemente entre vehículos. De hecho, quizá te sorprenda descubrir que los vehículos pierden valor desde prácticamente el mismo momento en el que lo sacamos del concesionario, hasta el instante en que finalmente son cancelados y pasan a mejor vida. Pero, ¿hay algo que podemos hacer para que la depreciación del coche se reduzca?. Es decir, ¿para que no pierda tanto valor?.

¿Se puede hacer algo para reducir la depreciación de un coche?

Empezando por el principio, ¿sabes qué es la depreciación de un coche?

Si preguntaras tanto a un experto en automóviles como a un experto en finanzas, probablemente los dos coincidan en señalar que la depreciación de un coche es uno de los elementos que más tienden a afectar respecto al precio al que éste se ponga a la venta después de su primera compra. Es decir, no es lo mismo el precio que tendrá un coche de paquete (esto es, que nunca ha sido utilizado y que se vende inmediatamente después de haber salido de la fábrica), que uno que ha sido utilizado como prueba por el concesionario, o incluso que sea de segunda mano y ya tenga algunos años de uso.

Y también posiblemente, esos dos mismos expertos coincidan en algo fundamental: los coches nuevos suelen depreciarse mucho más rápido, en comparación con los antiguos o usados. De hecho, desde el vehículo sale del concesionario, tiende a perder alrededor de un 10% de su valor, y entre otro 10 a 20% al final del primer año. Luego, la disminución del valor suele oscilar entre un 15 a un 20% cada año, hasta llegar a un poco más del 60% hacia el quinto año.

Pero esto ofrece también interesantes ventajas, en especial para quienes prefieren comprar coches de segunda mano. ¿Por qué? Muy sencillo: lo que es una pérdida para el vendedor es un beneficio para el comprador, ya que dado que la depreciación es mucho más drástica durante el primer año del vehículo, puedes ahorrarte aproximadamente entre un 20% a un 30% cuando compras un coche usado que únicamente tiene un año de antigüedad.

¿Qué se puede hacer para reducir la depreciación de mi coche al máximo?

Escoge la marca y el modelo correctos

Si estás preocupado/a por la depreciación del coche lo más adecuado desde un primer momento es elegir un modelo que mantenga su valor. Esto, por lo general, incluye vehículos que tengan una reputación y una confianza elevadas, un buen ahorro de combustible, bajos costos de funcionamiento…

Investiga los precios a los que lo podrás vender en unos años

¿Quieres saber cuánto valdrá un automóvil en tres o en cinco años? Puedes hacer una investigación antes de visitar el concesionario. Por ejemplo, puedes indagar acerca de los valores de reventa de modelos de años anteriores. Te ayudará a hacerte una ideal de lo que podrían valer los distintos modelos en el futuro.

Consejos para reducir la depreciación de nuestro vehículo

Elige un color estándar

Posiblemente no lo hayas oído nunca pero, ¿sabías que el color de tu automóvil podría afectar a la rapidez con que se deprecia? Los coches blancos, negros, grises o plateados continúan siendo populares, y son ideales a la hora de intentar mantener su valor al máximo.

El motivo es evidente: puede que te resulte más difícil encontrar un comprador si tu coche tiene un color verde fluorescente, o naranja.

Compra siempre usado o alquilado

Incluso si tiene solo un año, lo mejor es intentar comprar un vehículo ligeramente usado. El propietario anterior ya se habrá visto afectado de la mayor depreciación del coche, algo que se traducirá en un precio más económico.

Por otro lado, el arrendamiento también incluye el costo asociado a la depreciación, por lo que es posible que puedas obtener un buen trato si el valor de reventa real del coche es mayor que el precio de compra final de su arrendamiento.

Como vemos, existen opciones y algunos trucos útiles para intentar reducir la depreciación del coche que escojamos al máximo. Pero como ocurre con la mayoría de las cosas, es algo inevitable que, en mayor o menor medida, terminará ocurriendo.

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